lunes, 1 de diciembre de 2014


Pintura modernista

En contraposición tanto al academicismo como al impresionismo, se abandonan los temas cotidianos por los contenidos simbólicos y conceptuales (un movimiento simultáneo, postimpresionista, se denomina simbolismo), entre los que destaca la mujer, con un tratamiento erótico que llega hasta la perversión (un movimiento simultáneo, muy relacionado, se denomina decadentismo -Félicien Rops, Gustave Moreau, Odilon Redon-). Técnicamente se insiste en la pureza de la línea (lo que le da un carácter bidimensional) y la expresividad del dibujo (se ha considerado precedente del expresionismo posterior), ambas cosas ya presentes en autores postimpresionistas, especialmente en Toulouse-Lautrec. Las formas orgánicas, especialmente vegetales curvilíneos y espirales (flores, hojas, tallos retorcidos), que rellenan todo el espacio (horror vacui, a veces llegando a la teselación) ya presentes en movimientos ingleses anteriores (prerrafaelismo y arts and crafts), se convierten en un leit motiv paralelo a las formas decorativas de las artes gráficas, con las que están estrechamente identificadas, así como con el cartelismo y la reproducción litográfica. Los formatos preferidos son los alargados y apaisados.

Características:
·         Se responde al deseo de superar el academicismo e Impresionismo.
·         Abandono de lo cotidiano en pro de temas de contenido simbólico-conceptual.
·         Insistencia en la línea y en el dibujo muy expresivo.
·         Es una pintura de carácter lineal y bidimensional.
·         Formas orgánicas.
·         Formatos alargados y apaisados.
·         Se recrea en el tema de la mujer, la perversión y el erotismo.
·         Excesivo decorativismo, que puede adelantar la abstracción.
·         La línea independiente que avanza hacia el Expresionismo posterior.

·         Adquieren gran importancia las ilustraciones gráficas, el cartel y la litografía.

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