domingo, 30 de noviembre de 2014

El golfo de Marsella visto desde el Estanque


Este paisaje aclara de modo definitivo la distancia que separaba a Cézanne de los impresionistas. Es difícil imaginar una vista de la Costa Azul menos seductora, con una anónima aldea dominada por una chimenea que parece desentonar ante un mar liso, compacto e inmóvil. Aunque las luces y los colores pertenecen al reportorio impresionista, Cézanne había tomado ya otro camino.

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